Todas las acciones que requieren un clic de ratón se corresponden con combinaciones de teclas. Aprender los atajos acordes a cada aplicación, navegador o sistema operativo puede conllevar tiempo, esfuerzo y muchos errores. Por ello, no es de extrañar que se utilicen con poca frecuencia, frente a la fuerte dependencia a la selección tradicional con el ratón.
En algunos casos, la diferencia de rendimiento entre las teclas de acceso rápido y el puntero puede ser pequeña, pero la cosa varía cuando la acción incluye navegación jerárquica (como en un menú en cascada) o para seleccionar dispositivos alejados del área de trabajo. Sobre todo si la operación se repite cientos de veces al día.
Es el caso del desplazamiento de texto de una posición a otra en un documento de Word, una acción muy frecuente que se ejecuta habitualmente con el ratón. Primero hay que hacer clic y seleccionar el elemento de texto antes de poder moverlo, un procedimiento que se podría evitar recurriendo a ciertas teclas de acceso directo.
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